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5º Encuentro de Pastoral Afroamericana - Memoria y Conclusiones
 

3ª EXPOSICION:
LA CULTURA AFROAMERICANA
EN EL CONTEXTO URBANO

Por Pbro. Manuel Napoleón García
(Diócesis de Quibdó)


Comenzaremos diciendo que la cultura afroamericana ha surgido particularmente en el medio rural, lugar donde los esclavizados vivían desempeñado las actividades económicas indispensables para la sociedad colonial. Los asentamientos esclavistas se ubicaron básicamente en zonas geográficas en donde la economía de extracción necesitaba abundante mano de obra para acompañar los grupos indígenas, sujetos a trabajo forzado o a sustituirlos en los lugares en donde el exterminio de los Indígenas era significativo o, en donde la lucha armada o la fuga hacían difícil la explotación económica por ausencia de brazos. En Colombia los asentamientos se ubican en la periferia nacional; lugares de especial dificultad geográfica y ambiental, pero con grandes posibilidades económicas en cuanto a la extracción de minerales precisos: El Patía, el Cauca, Río San Juan, Tamaná, Andágueda, Condoto, Alto Atrato, Bajo Cauca; para la explotación de bosques: Bajo San Juan, Buenaventura, Medio y Bajo Atrato, Alto Sinú y San Jorge, y para la producción agrícola : la Sabana del Litoral Atlántico, Valle del Cauca, Urabá, Murrí, etc.

En el contacto con las culturas americanas residentes, los descendientes de los Africanos, fueron incorporados nuevos elementos a sus tradiciones africanas, las que desarraigadas y lejos de su entorno natural, fueron siendo reelaboradas a partir de características fundamentales. El contacto con los esclavistas y su cultura europea, aportó además valiosos elementos a la nueva cultura. Resaltamos la linguística, la estética, la expresión religiosa y el aporte de técnica e instrumentos. Así nace la cultura Afroamericana, como una síntesis de valiosos elementos de tres culturas diversas, pero con un alma de inconfundible matriz africana que elabora los componentes hispanos o amerindios a partir de unas matrices espirituales propias.

√ LA SACRALIDAD DEL MUNDO:
Las fuerzas espirituales atraviesan toda la realidad natural, en donde el hombre, aunque ser privilegiado por su condición espiritual, no deja de ser una criatura también natural en el medio, por complejas fuerzas sobrenaturales.

√ LOS RITMOS DE LA NATURALEZA:
El hombre se adecúa a los ritmos de la naturaleza que marcan el desarrollo de la vida. La existencia observará los ciclos de las lluvias, el sol, los ríos y las plantas, para adecuarse y subsistir en un medio difícil. Esta rítmica se manifestará como símbolo de la musica, el cultivo de los sonidos y la magia de la palabra.

√ EL VALOR DE LA TRADIClON:
Probada en múltiples circunstancias, la tradición ha demostrado su valor y su dignidad. Es la fidelidad de una cultura que ha mostrado en el tiempo su sabiduría.

√ LA IRRUPCION DE LA MODERNIDAD:
Durante varios siglos, el pueblo Afrochocoano, vivió en pequeños poblados sobre la orilla de los ríos o en extensas zonas agrícolas o selváticas en donde el río se conservaba como canal vital de comunicación y subsistencia. La aparición de las primeras ciudadades, se registra entre nosotros muy avanzada del presente siglo, cuando la creciente urbanización de todo el país llamó a numerosa población campesina a integrarse a los procesos sociales y económicos. Podemos constatar sin embargo, que la urbanización se da en el Chocó, más como fenómeno social que como proceso económico o de industrialización.

Las características dominantes de la ciudad, tal como se desarrolló en occidente, indican un compromiso humano numeroso, que comparte el Hábitat, con administración central, producción de bienes y servicios básicos, estratificación social, creciente industrialización y especialización económica. Reconocer este modelo urbano en nuestros centros más poblados, no es todavía posible; esto puede indicar tanto lo reciente como lo dificultoso (marginal) del proceso. El fenómeno se presenta con tal fuerza en esta región que en el curso de una generación, gran parte de la población ha abandonado el medio rural para ubicarse en los grandes centros urbanos, abandonando rápidamente las expresiones que les eran propias.

Esta circunstancia nos obliga a estudiar de manera cuidadosa, el nuevo entorno en el que se mueve la población Afroamericana, reconociendo, sin embargo, que los pocos estudios realizados hasta el momento, nos permiten sólo una aproximación a la realidad.

√ EL CONTEXTO DEL CAMBIO:
Partamos de la realidad socioeconómica marginal de estas sociedades; se configura una sociedad dependiente del estado como único inversor, ente CAPITALISTA y empleador; el bajo nivel de ingresos permitirá a la mayoría sólo la subsistencia, sin posibilidades reales de desarrollo. La presencia inadecuada del Estado, causará crecimiento desmesurado de la estructura, y a la vez, inadecuada respuesta en cuanto a infraestructura y servicios básicos a la población.

A nivel social, comenzará a manifestarse una estratificación en clases sociales, inexistente hasta el momento; con la aparición de nuevos roles continuará el proceso de complejización de la sociedad. La educación tradicional cederá casi totalmente su lugar a la Escuela oficial; y la cultura de cambio sustituirá rápidamente el espíritu de tradición en sus manifestaciones sociales.

Otras características que consideramos importantes en esta situación, son el desarrollo de la dependencia, que se manifiesta en las mayores limitaciones reales del medio urbano; el crecimiento de la interrelación, manifestada en el contacto con las personas, abundantes en número, pero de baja densidad humana.

El peso creciente de la ciudad en la distribución de Población, va siendo cada vez mayor, las funciones comerciales y administrativas van centralizándose en los grandes núcleos de población, en una dinámica poderosa e irresistible. Consecuencia de esta activación socioeconómica de la ciudad, es la desactivación de la sociedad rural con todas sus manifestaciones y su contracción paulatina. Un papel importante en este proceso lo cumple la Educación, como instrumento de capacitación y ascenso social que pareciera instrumento fundamental del proceso urbanizador.

Los medios de comunicación social son además, pieza fundamental del cambio; la tecnología va poniendo al alcance de los ciudadanos, medios cada vez más sofisticados y perfectos para tener acceso a la implicación y la recreación. El espejismo de la publicidad y su mundo de fantasía, es a la vez que poderosos elementos de distracción, un fabricante de sueños y por lo tanto de mensajes alineantes.

√ LA VIOLENCIA CULTURAL:
La nueva sociedad presiona de manera violenta sobre los viejos esquemas y tradiciones campesinas, que se ven muy rápidamente desbordados por esquemas sociales y económicos efectistas y novedosos. Los medios de información con un atractivo poderoso, venden el modelo de nueva sociedad con su novedad cesante como cülmen de la evolución de la sociedad. Esta pretendida «Civilización» arrastra tras de sí tradiciones, valores, símbolos y credos concordes con la nueva situación social.

Para la Población Afroamericana, la urbanización repetirá de modo más eficaz, los mecanismos de exclusión que ya se hacían presente en la sociedad tradicional. Más aún, se fortalecen las manifestaciones descriminatorias y los medios masivos amplificarán las actitudes descriminativas de una sociedad que no alcanza a aceptar la diversidad.

La complejidad creciente de la vida socio-económica, se va manifestando en la estratificación social, que hace surgir clases sociales inexistentes en la cultura afrochocoana tradicional. El rol de las antiguas familias esclavistas o las familias mulatas, es ahora sustituido por clases sociales en ascenso, en donde profesionales, propietarios y comerciantes se van constituyendo en grupo separado, señalado por la posesión de medios de producción, o por el ejercicio de la administración del Estado. En estas clases, el mito de la «civilización», forma parte y se propone como meta.

Los agentes tradicionales de Educación, tales como la Comunidad, la Mujer, los mayores, etc. pierden su sentido fuera del contexto tradicional y son sustituídos radicalmente por nuevos agentes, entre los que destacamos la televisión, la escuela oficial, las nuevas relaciones económicas y de poder.

El proceso suele ser tan irreversible, que la cultura tradicional no tarda en claudicar, arrinconada y avergonzada por la cultura de la modernidad. Muchas estructuras sociales y ricas tradiciones culturales, se pierden como consecuencia del choque entre culturas. Los medios de información, están con todo su poder, del lado de los vencedores.



La escuela oficial va penetrando en las comunidades con su propuesta innovadora al punto de convertirse en la avanzada de colonización de la sociedad tecno-capitalista. Se la encuentra en los lugares geográficos más remotos invadiendo el espacio de la cultura tradicional campesina. Su construcción no solo física, sino sobre todo sus mecanismos y contenidos son la expresión de un sistema ajeno pero poderoso. Predica los nuevos valores y los nuevos modelos.

Los medios de comunicación son elemento fundamental dentro del proceso de permeabilización de la cultura para transformarla desde dentro; su acción eficaz e inmediata crea la ilusión alienadora. La acción poderosa de la publicidad impone los falsos valores de la apariencia, la riqueza, la ostentación, y la estética de lo ajeno, de modo que la belleza de lo propio y la dignidad de la sencillez son desplazadas al ridículo. Elementos poderosos de cambio, pocas veces enriquecedores, pero realmente destructivos de los valores de una cultura.

El surgimiento de una clase media aburguesada que junto al manejo de bienes y de poder manifiesta su diferencia en la distanciación creciente con la cultura tradicional y en la asimilación de la cultura dominantes.

De este modo la aparición de nuevos agentes de educación y de poderosos mecanismos de comunicación sirva ahora a la marginación de modo renovado; se perpetúa la exclusión. La cultura afroamericana tradicional se reducirá a materia de estudio, expresión folclórica, curiosidad turística, rezago de primitivismo, al punto de hacer avergonzar a los propios que aceleradamente empiezan a olvidar su cultura para «adaptarse» cuanto antes a la cultura dominante. La meta: «Civilizarse».


LA PERSISTENCIA DE LA CULTURA



La debilidad de la cultura tradicional sin embargo no es total; hay una fuerza poderosa que resiste y se va manifestando en persistencias cultura- les. Hablamos de la fuerza de los débiles:


* El sentido de pertenencia:
Primero el origen campesino, y luego la condición étnica y social agrupando a las familias en los mismos sectores de la ciudad. Con que se tiende a conservar la homogeneidad y algunas estructuras campesinas en los sectores urbanos que tienen el mismo origen. Las familias continúan sus usos de construcciones similares y se seguirá urbanizando de modo lineal como se construía en la ribera del río. Es la resistencia cultural a la disgregación y a la pérdida de la identidad. Las familias conservan grandes lazos de comunicación y continuidad, aunque las nuevas situaciones socio-económicas no faciliten ni el trabajo común ni la habitación de la familia ampliada.

La emigración que por razones económicas obliga a muchos a desplazarse no rompe sin embargo el sentido de pertenencia. El llamado de la tierra y de la cultura continuará tanto en vida como en la muerte del Afroamericano.

* La comunidad como referente:
Es la barrera al individualismo y es la señal plena de integración y existencia social; en las comunidades de reciente proveniencia campesina es el arraigo a lo tradicional y a la parentela; en los medios más urbanizados en vínculo de cohesión significativo; señal d~ identidad en medio del conglomerado urbano. Es el lugar privilegiado para la religiosidad. La posibilidad de nuevos grupos, de servicios especiales, acciones litúrgicas institucionales será útil al fortalecimiento de comunidades creyentes y grupos de devoción: manifestación recreada de la rica espiritualidad campesina.

* La riqueza de la música:
La rica estética africana se conservó en América Latina sobre todo en la fuerza de los ritmos. Todo el mundo hoy danza al ritmo del pueblo negro. La riqueza de manifestaciones rítmicas y de posibilidades artísticas es inmensa. Esta es la avanzada de una colonización a la inversa. La tecnología es vehículo poderoso para esta creación cultural que busca conquistar el alma de los dominadores.

Crece también entre los jóvenes la afirmación de la estética propia, de la belleza negra, la moda diferente, la afirmación orgullosa de color y sus connotaciones culturales.

Concluimos afirmando la riqueza y la fuerza de una cultura que desde la negación ha sabido conservar sus valores y que en un medio diverso y sus sabe recrear su vida gracias a sus mecanismos de supervivencia. Con notables diferencias sobre la cultura tradicional, pero rica en manifestaciones, cada vez más consciente de sí y en diálogo constante con las otras culturas, la cultura afroamericana podrá afrontar con lucidez el reto de la sociedad urbana.

 

CONCLUSIONES DEL TRABAJO EN GRUPO
SOBRE EL TEMA Nº 1

 

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